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¿Eres Blancanieves o Maléfica?… El sesgo de eternidad, las mujeres, y el secreto de la felicidad

¿Eres Blancanieves o Maléfica?… El sesgo de eternidad, las mujeres, y el secreto de la felicidad

Si tú eres una de esas inocentes criaturas que todavía viven mediatizadas por creencias del tipo de “sentirse la mujer más guapa del mundo” es muy posible que bien pronto te enfrentes a tres cosas:

La primera es que este artículo no te parecerá para nada interesante…

La segunda es que pronto te preguntarás por qué no le prestaste más atención en su momento…

La tercera que te llevarás una desagradable sorpresa, porque tarde o temprano comenzarán a llamarte “señora”.

Y si no estás preparada, ese primer “señora” te dejará con la boca abierta.

 

Correrás al primer escaparate para mirarte y te dirás…

Pero espejito, si todavía estoy muy bien…

 

Pero ya será muy tarde.

Y si no lo ves claro, en ese fatídico ¨todavía¨ está la clave.

Probablemente lleves ya algún tiempo a intentando sustraerte al paso del tiempo.

Pero no eres la más guapa.

Probablemente nunca lo has sido.

En fin, el caso es que de seguir así, a partir de ahora corres el peligro de querer arrancarle el corazón a Blancanieves.

Es importante aclararte que la mujer de hoy, al menos me referiré a aquellas mujeres más reflexivas con las que me voy encontrando día a día en mis cursos y en mi consulta, suele tener algunas preguntas inteligentes sobre la felicidad y como alcanzarla.

Algunas, cuando agotan el bote de rimmel intentando obtener algo parecido a través del aspecto físico, van en busca de un psicoterapeuta.

O de otro tipo de terapias para descubrir poco a poco que se encuentran atrapadas por una serie de fuertes creencias que interfieren en su visión de la vida.

Y de las que les resulta demasiado doloroso deshacerse para siempre.

Cuando estas mujeres que sufren descubren que mantenerse fieles a esas creencias sólo las mantiene en una continua agonía, en la que parece no haber acceso a la realización ni a la libertad, en ocasiones es demasiado tarde porque como decía Charlot :

“la vida es una obra de teatro que no permite ensayos”.

No tengo dudas sobre que hay algunas mujeres que viven empoderadas, conectadas a la felicidad, y completamente realizadas y cuyas creencias son realistas.  

  Por fortuna es realmente así.

Pero esas no necesitan nada de mi.

Entonces permíteme que me enfoque en las que no saben cómo sintonizar consigo mismas.

Para eso necesitamos tomar nota de una relevante característica de la juventud:

El sesgo de eternidad. 

Lo conoces muy bien:

Es esa sensación infantil de que la vejez y la muerte son cosas que pasan solamente a los demás.

Pero que no tiene nada que ver contigo ni con los tuyos, porque tienes miles de años por delante antes de llegar allí.

El problema es que demasiadas mujeres no se instalan

nunca en su estado Adulto

 

Desde el estado Niño siguen apartadas de la realidad y atrapadas por esa especie de pensamiento mágico.
Y desde esa especie de Nunca Jamás mental construyen una vida inadecuada, sobre unos pilares de azúcar que se disuelven a la primera tormenta de verano.

 

Como consecuencia de estos procesos poco maduros, durante varias generaciones las mujeres han enfocado toda su energía en su aspecto y en su servicio a la familia, al marido y a los hijos…

 

 

…y cuando han visto que esto sólo las llevaba inexorablemente al vacío y a la desesperación, han tomado una decisión igual de desafortunada:

Han querido renunciar a Lo Femenino, y fortalecerse a sí mismas utilizando las estrategias masculinas.

Una vez puestas en práctica estas estrategia, entonces el sueño del empoderamiento ha durado apenas 3 minutos más.

Y el vacío y la desesperación han llegado igualmente, con más fuerza y con más saña a sus cansadas almas.

Y a estos visitantes poco amigables, se ha sumado una profunda y sombría decepción existencial.

¿Qué ha pasado?
¿Es que no hay disponibilidad para las mujeres en el paraíso del Pleno Bienestar?

El asunto es el siguiente.

Yo he visto, y posiblemente tú también si reflexionas un momento, de que manera muchas mujeres de la generación de mi madre luchaban por ser simultáneamente:

Fuertes y libres como hombres,

Y bellas y sensuales como las mujeres de las revistas.

 

Y he presenciado, quizás tú también, como de este modo obtenían a cambio relaciones confusas, interferencias en la comunicación, soledad insoportable, y cierto grado de realización profesional que en la mayoría de los casos no les compensaba para nada.

 

Hace relativamente poco, a través de las terapias vibracionales, hemos comenzado a comprender que lo femenino y lo masculino son vibraciones diferentes…pero que se complementan.

Y que en la exclusión de cualquiera de ellas está la pérdida del Pleno Bienestar.

La gran oportunidad de la mujer actual es conciliar, sin dejarse seducir por movimientos en el tablero que condicionen su individuación.

Aunque no lo creas, la gran mayoría de las mujeres aún no han aprendido el arte del Buen Vivir.

La mujer nueva, para desplegarse en todo su esplendor, necesita honrar lo masculino dentro de sí misma…

Y en la realidad que le rodea…
Pero sin dejar de honrar, simultánemente, el maravilloso regalo de Lo Femenino.

 

 

La mujer empoderada honra con alegría su potencial masculino y se beneficia de él para dar fuerza a su capacidad de acción.
Y para crear un puente hacia el futuro.

 

Pero simultánemente hace honor y se mantiene en sintonía con su potencial femenino.
Tomando consciencia de que su objetivo primordial es estar al servicio de la vida,
del presente, y del aspecto más espiritual de la realidad que le ha tocado vivir. 

Lo que he visto es que nada es sencillo cuando se trata de comprender y aceptar nuestra verdadera naturaleza.
Pero has de asumir lo antes posible, por tu Pleno Bienestar, que adoptar actitudes de una naturaleza que no te pertenece sólo añadirá más problemas a tu problema anterior.

 

Quizás te parezca difícil de conseguir.
Y si esto es lo que te viene a la mente piensa en si no lo es más vivir una vida de frustración, vulnerabilidad, impotencia, vacío y miedo.

 

Entonces: a donde quiero llegar es a lo siguiente:

No es tu cintura, tu piel, tu pelo, tu sonrisa, tu look, ni el brillo de tus ojos lo que hará de ti una persona interesante y cautivadora. 

Tampoco es tu inteligencia ni tus logros profesionales. 

Lo que realmente te volverá irresistible e inolvidable es tu sintonía con la totalidad, tu capacidad de integración, y tu sana e ilimitada ambición de alcanzar una vida en plena consciencia y en plena conexión con todas sus polaridades (en este caso, por ejemplo: femenino- masculino).

Para sentirte una mujer completa, para encontrar el camino hacia la felicidad, la realización, el Pleno Bienestar interior, necesitas conocer tu naturaleza humana y tu naturaleza femenina, consciente y profundamente.

Cualquier otra búsqueda será una búsqueda absurda que te conducirá con suerte, a la nada.

Y con mala suerte a un paisaje interior solitario, desolado y gris. Es decir: un todo peor que la nada.

Entonces… el secreto está en comprender lo antes posible que el autoconocimiento y la honra de tu verdadera naturaleza es lo único que realmente te puede conducir hacia el Pleno Bienestar… que es la mejor y más estable versión de la felicidad que buscas.

De esa manera podrás fusionar en ti misma dos polaridades de los cuentos: la bruja y la niña buena.

Necesitas la locura, la vitalidad, la inteligencia y la temeridad de Maléfica

…y la ternura, la capacidad de amor, la fidelidad y la honestidad de Blancanieves.

Ninguna de las dos por sí misma es la buena.

Eso ocurre sólo en los cuentos. 

Una sin la otra están destinadas a la soledad y la amargura.

Sólo necesitas reflexionar un momento y lo verás muy claro.

La buena versión tiene mucho de las dos, pero no es ninguna

La buena versión es una mujer despierta, arriesgada, consciente, competente, conectada.

Y fuertemente ética.

Que vive en el Adulto.

Y que pone como condición de sus relaciones que los otros sean Adultos como ella

 

 

No está esperando que ningún príncipe venga a salvarla.

Se hace cargo muy bien de su vida, pero está disponible para compartirla con las personas adecuadas.

 

Y sobre todo:

Está dispuesta a todo por llevar a cabo esa gran transformación que la conduzca hacia la Realización y hacia el Pleno Bienestar interior.

¿Y tú en que punto estás?

¿Encaminada hacia la fusión o prisionera de una ilusión infantil?

 Espero que quieras reflexionar esto.

Que tengas un feliz presente.

*Artículo escrito por Pilar Rodriguez-Castillos para la edición de Septiembre de 2014 de la Revista  Española “Espacio Humano”

¿Por qué se mueve más la energía en ciertas fechas?

¿Por qué se mueve más la energía en ciertas fechas?

Nada puede ocurrir fuera de la energía. Tus preocupaciones, tus memorias, tus deseos, tu frustración y tus miedos son parte de ella.

Aunque no a un nivel individual, porque en realidad ningún proceso es individual.

Hay fechas en las que la energía parece revolverse más.

Y sin “parece”: porque ocurre.

Nos sentimos más sensibles, más confusos, y a veces más orientados a resolver conflictos.

Dependiendo de las fechas puede ser todo lo contrario.

Nos cuesta prestar atención a estas mareas vibratorias porque nos hemos habituado a los cambios continuos.

Entonces decimos:

– Hoy me he levantado con el pie izquierdo….

Pero no es eso.

Si miras el calendario podrás descubrir que hay algo diferente.

Hay fechas que revuelven la energía:

Pero no es eso.

Si miras el calendario podrás descubrir que hay algo diferente.

Hay fechas que revuelven la energía:

  

Recuerdo que cuando era pequeña una amiga me contaba que su abuelo sacó un cuchillo y persiguió a su padre alrededor de la mesa.

No sé cuanto habría de verdad en esta historia, pero dos cosas te puedo decir:

 

 

  1. El abuelo no parecía de los que matan con un cuchillo.
  2. Y a veces he sentido esa ira en las fiestas, aunque de esto haya pasado ya muchos, muchos años.

¿Tú no?

 

Entre la diversidad de fuerzas que generan tensión, las reuniones obligadas…

 

No siempre quieres estar tantas horas con personas con las que no hay mucha afinidad.

 

Además las copas  “sueltan las lenguas y las emociones”…

 

En fin… por donde yo me muevo no sacan los cuchillos…

 

…pero de vez en cuando sacan las impertinencias.

Ya sabes que no soy nada esotérica, así que puedes confiar en que lo que te digo no es pensamiento mágico.

Lo he visto.

Y a menudo lo he visto con 20 o 30 testigos a mi alrededor.

Cualquier trabajo que se hace cuando el año viejo empieza su agonía, aferrándose un poco a la vida como todo lo que muere, se multiplica por 100.


Es un número estimativo desde luego.

Pero ya llevamos viendo estos movimientos desde el Taller de Constelaciones del mes de Octubre.

 

✓ Vendabales emocionales,

✓  profundas comprensiones,

✓  cada vez más campos que piden ser honrados…

✓  Los excluidos piden con angustiosa tristeza el reconocimiento que les pertenece.

✓  Y la vida como una licuadora, intentando empujar y dando la espalda a los que no quieren ordenarse.

En el Taller Anual de la Mujer Nueva, en noviembre, también se vio como Lo Femenino se fortalecía y daba más información que nunca (por esto ofrezco este taller durante el mes 11…)

Las iniciaciones en los cursos de Reiki son más emotivas, más abiertas… más hermosas.

Es una gran oportunidad de renovación.

Constelar en estas fechas especiales no es que sea una buena idea.

Es que es una gran oportunidad.

En principio para evitar que el desorden ronde la mesa con su navaja como el abuelo de mi amiga.

Pero también para disfrutar del placer de la familia, desde el orden, la armonía y con una profunda Mirada Sistémica.

Si tienes preguntas puedes dejarlas abajo o puedes contactar con el Liceo.

 

Ya sabes que siempre estamos muy pendientes de ti.

Espero que sirva.

Que tengas un feliz presente.

 

Pilar Rodríguez-Castillos

La Misteriosa Leyenda de la Mujer Nueva

La Misteriosa Leyenda de la Mujer Nueva

Hace mucho mucho tiempo vivió una joven recién casada que se sentía como si llevara triste y enfadada desde el principio de los tiempos.

A veces sentía sobre su espalda y sobre su pecho el peso de haber nacido mujer.

Un día confesó ésto a su madre con melancolía: le dijo que había escuchado decir que en ciertos lugares nacer mujer es un estigma y le confesó que a veces ella sentía que aquello era verdad.

 

Su madre se quedó callada, luego miró su bordado y le respondió:

-“eres muy joven, cielo. Con el tiempo te olvidarás de todas esas tonterías”…

y siguió bordando en silencio.

 

Su rol era indiscutible: servirle.


Y a ella, a la Mujer Arcaica, el plan le parecía bastante bien.

 

La tierra era muy joven aún y la Mujer Arcaica estaba fuertemente al servicio de la Vida.

 No se había planteado otro tipo de realización personal.

Su madre y su abuela tampoco le habían mostrado un camino diferente, y ella no tenía necesidad de decidir si esto era bueno o malo, suficiente o insuficiente.

Estaba bien así, y lo vivía con bastante agrado.

Entonces llegó aquella niña extraña a casa: Nova.

Su padre había muerto en una batalla y su madre, una mujer frágil y vulnerable, no había podido superar la pérdida y había decidido morir también.  

La trajeron a su casa con un hatillo y un par de juguetes viejos.  

Y como era hija de un familiar lejano, el marido de la Mujer Arcaica decidió que podía quedarse.  

 

 

La pequeña Nova no tenía más de siete años y era una niña silenciosa, observadora y curiosa.  

Tenía una mirada abierta y brillante, y parecía ver más allá que el resto de mujeres.  

Era lista pero también sombría, y a veces daba vueltas husmeando en la gran biblioteca del hombre de la casa.  

Hasta que un día le dijo a la Mujer Arcaica mientras pelaban patatas:

-¿Podrías enseñarme a leer?

La Mujer Arcaica le dijo que no tenía tiempo para esas tonterías, y por primera vez en mucho tiempo frunció el ceño y se sintió revuelta y airada. Nova no se rindió, y se lo pidió muchas veces: le dijo que si le enseñaba podría comprender aquellos libros, y le contaría historias.

Pero la Mujer Arcaica fue terminante: le dijo que las mujeres de su familia no perdían el tiempo con fantasías, y que mientras ella viviera bajo su techo se comportaría como una señorita.

Afortunadamente Doña Sofía, una vieja criada que vivía en la casa, le dijo que le enseñaría un poco si no se lo contaba a nadie.

-Yo no sé mucho, hija. Pero puedo enseñarte algo… – le confió con una sonrisa cómplice –

Entonces a partir de ese día, al caer la tarde Nova se iba al cuarto de Sofía para que ella le enseñara lo que sabía sobre las letras, que no era mucho, pero que poco a poco le permitió reconocer sonidos, palabras y luego frases enteras en aquellos libros oscuros de la biblioteca del hombre de la casa.


Leían a la luz de una vela, con las cortinas cerradas para no llamar la atención.


Y así sin darse cuenta, Nova se fue haciendo una mujer, y Sofía se fue haciendo más pequeñita y frágil.


A la vieja criada le había enseñado las letras su padre que se había quedado viudo cuando ella era muy pequeña, y que la había criado en cierta forma como si fuera un muchacho.

Entre las mujeres de la familia criticaban al padre de Sofía, porque le había llenado la cabeza de tantas tonterías a la muchacha, que parecía más un muchacho que una señorita… porque desde que había estado leyendo historias no hacía más que decir que le gustaban más los personajes masculinos porque podían hacer más cosas.

Pronto, cuando le llegó la edad de casarse, sus tías lo enredaron todo y la instalaron, por su bien, en un matrimonio muy adecuado.

Lo peor había sido que en su casa no había libros, y como ella no tenía autonomía para comprarlos tuvo que olvidarlos.

Más adelante tuvo la alegría de encontrar aquella biblioteca olvidada en casa de la Mujer Arcaica… pero esto fue varias décadas después, cuando ya viuda y con sus hijos casados, tuvo que servir en una casa para poder seguir adelante con la vida.

Entre las mujeres de la familia criticaban a su padre porque le había llenado la cabeza

de tantas tonterías a la muchacha…

 

Nova honraba profundamente a la vieja Sofía y siempre estaba deseando que todos se durmieran para leer un ratito con ella.

El día que la criada murió, Nova estaba a su lado cogiendo su mano con ternura y leyéndole un cuento que a ambas les gustaba mucho.

Entonces la vieja Sofía suspiró suavemente, y se dejó ir con la muerte en una profunda placidez.

Nadie la lloró más que Nova, a fin de cuentas nadie la había conocido realmente, y desde luego nadie la echó profundamente de menos en el mundo, excepto la joven Nova.

Fue entonces cuando Nova miró por última vez hacia la Mujer Arcaica para intentar comprenderla. 

Habían pasado muchos años y sin embargo su vida seguía siendo igual, excepto que estaba más seca por dentro y por fuera.

Y Nova pensó, quién sabe por qué, que quizás la Mujer Arcaica tenía algún sueño inconfesable.


Y un día mientras doblaban unos manteles le preguntó sobre sus sueños.


La Mujer Arcaica la miró con ojos brillantes y por un momento se quedó en silencio.

Fue un silencio tan hondo que Nova supo que aquella mujer guardaba secretos en su alma.   Tan hondo que Nova habría jurado que abriría la boca y contaría tantas historias que el mundo desaparecería en torno a ellas, y las historias brotarían de la boca de la Mujer Arcaica hasta el final de los tiempos.   Pero entonces la Mujer Arcaica bajó la mirada y le dijo con amargura:
-¿Sueños? Vaya! Yo no tengo tiempo para esas tonterías. Ahora tengo que preparar la comida.   Aquella respuesta encogió el corazón de Nova, y sus ojos y su alma se empañaron porque pudo darse cuenta de que la Mujer Arcaica vivía en el miedo, y que ya era tarde para ella.  

Así que sin saber por qué esa tarde Nova cogió su hatillo y se marchó subrepticiamente de la casa de la Mujer Arcaica para siempre.  

Iba de un sitio a otro y siempre se quedaba más en donde veía la oportunidad de enseñar a leer y a mirarse a sí mismas a las mujeres que iba encontrando en su camino.  

Nova fue feliz, sin embargo nunca se casó ni tuvo sus propios hijos.  

No porque no lo deseara sino porque amó a algunos hombres que querían convertirla en una herramienta para su realización.  

 

Uno de ellos fue importante pero no soportó su libertad, y huyó.  

Ella lo entendió, y se despidió de él honrando el amor que había recibido.

Y es desde entonces que Nova, la Mujer Nueva, se pasea por los caminos del Universo sembrando palabras, latidos y sueños lúcidos en el alma de las mujeres.   Tiene toda la paciencia del mundo germinando en su corazón de Madre.  

Y mientras camina sin fin, espera que tú le digas:   

 -Yo te veo. Yo te honro. Yo sí tengo un sueño.  

Cuando esto ocurra la Mujer Nueva te entregará su hatillo, y al abrirlo encontrarás allí tu mayor Fuerza, y el camino hacia tu Destino.

 

  Que tengas un feliz presente.

*Artículo escrito por Pilar Rodriguez-Castillos para la edición de Septiembre de 2014 de la Revista  Española “Espacio Humano”

Okuden: el gran regalo de sanar tu pasado

Okuden: el gran regalo de sanar tu pasado

¿QUÉ PASARÍA SI TU MAYOR DOLOR DEL PASADO SE DISOLVIERA EN TU MENTE?

¿Te gustaría viajar en la máquina del tiempo, sanar tu pasado

y acceder a la plenitud interior? ¿Te atreverías a emprender ese viaje?

Tu mente es en cierta manera, una herramienta torpe e inocente.

 

Cuando por ahí escuchamos que el tiempo no existe nos resulta difícil de asimilar. 

Esto ocurre porque estamos prisioneros de la mente y ella no sabe distinguir las imágenes del pasado, de las del presente…

…o incluso de las que provienen de tus propias fantasías de futuro.

Para tu mente todas las imágenes son reales

Entonces…

 ¿Qué pasaría si tu pasado se disolviera como por arte de magia, llevándose todos tus conflictos, tus traumas y tus carencias y dejara de condicionar tu presente y tus perspectivas de futuro?

Si eres como yo, seguramente has tenido un momento las pupilas dilatadas pensando en lo bueno que podría ser… e inmediatamente has sentido la angustia de perder todos esos recuerdos entrañables a los que ninguna persona quiere renunciar.

Cosas como…

✓ El perfume del cabello de mamá…
✓ La voz de papá…
✓ La sensación de seguridad de ir de la manita con papá y mamá por la calle…
✓ Mi perro Pancho…
✓ Jugar con los colegas en el patio…
✓ El primer aleteo de mariposas en el estómago cuando él me miró…
✓ El primer beso…
✓ Descubrir el sexo…
✓ La primera mirada de tu hijo…

Claro que no.
Nadie quiere ni debe perder esos y otros muchos recuerdos que me vienen a la mente…

Pero también hay recuerdos que hemos hecho el intento de borrar, y que se han quedado ocultos, enterrados en nuestros subconscientes. 

Y estos recuerdos de vez en cuando murmuran y mueven algo del presente generando mucho dolor.

Entonces…

¿Podría ser que existiera una forma de liberar esos fantasmas y no tener que tener compartimentos cerrados que ponen en peligro el Bienestar  y la Realización en nuestra vida? 

¿Podría ser posible que un día pudiéramos mirar hacia esas zonas erróneas, sin sentir opresión o rabia, sino simple ternura… o nada?

¿Es posible reescribir el pasado, a un nivel de resonancia, para poder relacionarnos mejor con él y que dejara de hacernos daño?

 

Bueno, vengo a decirte que no sólo posible: es necesario.

 Y no sólo es necesario: ¡es urgente!

Recuerda: para tu mente todas las imágenes son reales.

Pero quedémonos con lo mejor: es posible y es fácil.

A través del Método Reiki, desde el primer nivel (Shoden) ya comienza una reestructura completa de la vibración…

…aunque en verdad es en Okuden (Nivel II de Reiki Usui Tradicional) cuando tienes acceo a la vibración y a las herramientas específicas para poder sanar tu pasado.

Sí, en Shoden (Nivel I) se sientan las bases.
Empieza la reestructura de la vibración, y se producen los primeros cambios que te permitirán avanzar con comodidad y sin sufrir demasiadas crisis emocionales o relacionales.

Ahora bien…
De nada te serviría apuntarte a uno de esos cursos express en los que te prometen estos dos niveles simultáneamente.

El Método Reiki no se puede hacer con prisas, porque depende de comprensiones, cambios, reflexiones que estas comprensiones y cambios producen, crisis, resistencias… en fin movimientos de sanación que requieren su tiempo.

(Tengo que decirlo: es muy triste que algunos iniciados renuncien a esto, y mucho más triste que haya maestros que no lo hayan aprendido y se lleguen a sentir maestros).

En toda disciplina de desarrollo personal hace prácticar y observar,

para asentar e integrar tus procesos profundos.

Pero volvamos a tu dolor proveniente de tu pasado, que es lo que nos ocupa hoy.

 

El trabajo con el pasado es crucial en Okudeny es una de las grandes oportunidades que nos ofrece el Método Reiki. (aquí tienes más información sobre este nivel)

Mira:

A través de este bello y profundo trabajo he visto a personas pasar por procesos muy hermosos… como

 Recuperar la voz perdida en la memoria de una hija que había perdido a su madre cuando tenía 3 años.

  Recuperar un paseo en la playa con un padre excluído, en el que la iniciada se hizo daño en el pié “papá me quitó la piedra y mamá me curó” 

 Emociones ocultas y profundas que llevaron a descubrir a otra iniciada, (enfadada con su padre) que descubrió que aquel hombre sencillo no dormía por las noches para mover la cuna de su niña para que no llorara…

Son tantas, tantas las historias preciosas que no podría contártelas todas en un solo libro. 

Todas, emotivas, removedoras y reveladoras… y en el Seminario Okuden-Reiki Sistémico® que ofrezco una vez al año, suelo contar algunas que selecciono según las necesidades y el carácter del grupo.

Historias de reencuentros y reconciliaciones largamente esperadas.

Historias que cambiaron para siempre la perspectiva de estos iniciados sobre su infancia y sobre sus padres… cambiando así, para siempre y para bien, su Vida.

Avancemos entonces.

Aquellas cosas del pasado que te dolieron o que ocultaste por rabia o por vergüenza, no necesitan ser olvidadas.  

La clave es la siguiente: pensar en ellas todo el tiempo nos ancla en el pasado y nos lastima…

Pero ignorarlas, no las hará desaparecer.

Por el contrario: las hará crecer.

Ya lo has intentado y a veces has llegado a creer que lo has conseguido.

Pero la resonancia del dolor permanece allí en alguna parte esperando una oportunidad para mostrarse.

Jamás dejarán de esperar una oportunidad de manifestarse.

Y jamás dejarán de susurrar en tu oído.

No hasta que lo resuelvas.

Y tengo muy malas noticias para ti:

 

Jamás lo resolverás hasta que tu perspectiva cambie… gracias a un detalle perdido que se te había perdido en el tiempo.

O que te ocultabas a ti misma por dolor.

Quizás un recuerdo que al ser mirado desde el presente ha de cambiar completamente el significado de una parte crucial de tu pasado..

 

Y eso es lo que te ofrece el Método Reiki.

Ese es el trabajo que harás metiéndote a fondo y sin expectativas en la resonancia de tu pasado.

Uno de los grandes legados de Mikao Usui, el hijo del hombre que cambió su apellido en honor a un episodio heróico de su padre muerto.

Es una de las cosas que hace tan honorable el camino de este Arte, que a través de Reiki Sistémico®, te ofrecemos iniciar en el Liceo.

Para que ganes en autonomía, en libertad, en sabiduría.

Para que sanes profundamente tu vida y tu sola presencia sea de Buena Ayuda para los demás.

 

Espero que sirva.

Que tengas un feliz presente!

 

Pilar Rodríguez-Castillos

Los “Malditos Iluminados” que usan la espiritualidad como vía de escape.

Los “Malditos Iluminados” que usan la espiritualidad como vía de escape.

Tengo una alumna Okuden que llama a los iniciados que hablan raro y actúan raro “Malditos iluminados”.

Pensando en ella me vino la idea de escribir este artículo para ti, que estás buscando una solución sobria y eficaz para sanar tu vida y tus conflictos internos.

A menudo las personas merodean la espiritualidad para significarse y fortalecer su ego… perdiendo así la oportunidad de sanar profundamente su vida.

 

En realidad sólo se puede comprender lo que se quiere comprender.

Lo demás es tontería. 

 

Del mismo modo que me consta que los maestros del Método Reiki son serios y comprometidos y no van por ahí enviando luz y haciendo y diciendo cosas raras… me consta que cuando una persona sufre, es capaz de hacer cualquier cosa con tal de sentir alivio, y no tener que afrontar su propio dolor.

Esto es del todo ineficaz. Excepto para arrastrar el malestar interior año tras año hasta que la muerte os separe.

Algunas veces en charlas o por correo electrónico me hacen algunas preguntas desconectadas de la realidad.

Ya no me asombran… pero aún me preocupan.

La última fue en uno de los webinars divulgativos gratuitos que ofrezco una o dos veces al año. Una muchacha me preguntó, con un tono misteriosa que creo que esperaba mi complicidad:

-“¿Cómo puedo protegerme de las “malas energías” con Reiki?”…

No pude evitar fruncir un poco el entrecejo y creo que se me arqueó un poco una ceja. Estas cosas me entristecen y me brota una cierta aspereza melancólica.

 

Le respondí más o menos lo siguiente:

– La energía es una, y por lo que yo sé es toda “buena”.  Si tú crees que existen “malas energías” en tu realidad sin duda existen. No hay nada que hacer por ti entonces: estás a su merced. El Método Reiki no tiene nada que ver con eso.

Soy bien consciente de que estas respuestas son incómodas, pero también lo soy, y mucho, de lo importante que es no alentar el pensamiento mágico.

 

La realidad es lo que es: la suma de visible e invisible… de tangible e intangible… de todos los opuestos que existen.

Es la suma de todo lo que existe.

(Te guste o no).

 

Mientras los occidentales no nos demos cuenta de que el crecimiento espiritual pasa por tener los pies en la tierra a la vez que conciencia despierta seguiremos viviendo como niños desvalidos.

 

Y mientras esto no se resuelve todo irá a mucho peor en todos los niveles en los que puedas pensar.

 

Con la meditación pasa igual. 

Voy a ponerte un ejemplo.

Llevo practicando MT (Meditación Transcendental) más de 40 años.

Y a menudo se sienta delante de mi alguna persona nerviosa, descentrada y discursiva que me dice que es meditadora.

La mayoría de las personas que meditamos no hablamos mucho de ello.

¿Para qué?

Es un abordaje íntimo.

Una declaración pública no mejora el desempeño.

Más bien lo contrario, al ponerse el ego en juego.

A menudo suelo enterarme de que la persona se baja “meditaciones en internet” y las escucha para meditar de vez en cuando o cuando quiere relajarse…

 

(¿O evadirse?… ¿o soñar?)

En verdad para acallar la mente y acceder a la sabiduría de nuestro ser profundo.

Y para igualarnos.

Sí… para igualarnos.

Esto es importante.

Mira….

La Realidad no es lo que tú eliges ver: es la suma de todo lo que existe. Te guste, o no.

Estoy escribiendo este artículo pocos días después de un seminario de Reiki Sistémico®.

Con estas alumnas avanzados estuvimos hablando de esta idea sesgada de la espiritualidad como manera de escapar o de evadirse.

Comprendíamos de que modo evadirse de la realidad a través de una falsa espiritualidad es un camino hacia la muerte… y no hacia la conciencia.

Si te interesa el aspecto espiritual de la vida voy a decirte un secreto.

El mejor comienzo es la comprensión de que no necesitas hacer nada.

Has leído bien: nada.

Eres tan espiritual como tangible, y lo has sido desde que eras un bebé.

Así eres tú.

Lo que ha ocurrido, y por eso sufres, es que has sido víctima del estropicio propio que nuestra cultura.

Llegado este punto podría ser necesario que busques una guía de apoyo, un mentor, herramientas para regresar a ti misma.

Si te das cuenta de que esto es lo que necesitas, ten paciencia y busca sin prisa.

  Aunque tu angustia o tu confusión sean profundas, por favor evita escuchar cantos de sirena.

Ya tienes suficiente dolor.

No necesitas una decepción más.

   

Ahora no des acceso a tu vida y a tu alma a ningún “maldito iluminado” que te venda un personaje, diciendo “mucha luz” y “namasté” para luego abandonarte en la casilla de partida.

Recuerda: la persona conectada no necesita diferenciarse de los demás.

Sabe que las fronteras son proyecciones de la mente.

“El mundo de los dioses y espíritus es ‘nada más’ que el colectivo inconsciente dentro de mí”.  Carl Gustav Jung.

Por tu pleno bienestar, espero que sirva.

Que tengas un feliz presente.

   

Pilar Rodríguez-Castillos