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La inconmensurable brecha entre 

el Método Reiki y la mentalidad occidental

Cuando Mikao Usui creó el Método Reiki no se inventó nada que no estuviera incorporado en su propia cultura y en su manera de ver la vida. Usui era un hombre afortunado porque nació y creció en una época, en una familia, una cultura y una sociedad (el Japón Imperial) con unas características particulares. 

Era un hombre comprometido con su tiempo y con la Buena Ayuda, que llevó a cabo de muchas maneras a lo largo de su vida.

Y no sólo lo hizo a partir del Método Reiki, método al que dió forma apenas 4 años antes de su muerte, cuando ya era un hombre de 64 años.

Para entender la brecha entre el Método Reiki y la mentalidad occidental, necesitamos tomar conciencia de este concepto de mapa de la realidad.

Verás…

Para poder explicarte lo que vengo a explicarte, necesito antes hacer una breve referencia al metamodelo explicado por Bandler y Grinder (los creadores de la PNL) y que comprendieron observando y estudiando profundamente el trabajo de Fritz Perls y Virginia Satir en psicoterapia… y apoyándose también en la Gramática Transformacional de Noam Chomsky.

Bandler y Grinder descubrieron que las personas cuando hablamos, mostramos la estructura superficial de nuestro paisaje interno… y que lo que expresamos al hablar  es nuestro mapa de la realidad.

Pero el mapa no es el territorio: y este mapa está repleto de distorsiones, generalizaciones y eliminaciones.

Evidentemente a nivel individual nuestro mapa nos puede ofrecer la posibilidad de no ver dificultades en donde sí las hay.

 (recuerdas aquello de “como no sabía que era imposible, lo hizo”?)

pero también, y lamentablemente esto es mucho más frecuente, nos puede limitar, empobrecer, y restringir enormemente.

Para entender la brecha entre el Método Reiki y la mentalidad occidental, necesitamos tomar conciencia de este concepto del mapa de la realidad.

EL MAPA NO ES EL TERRITORIO…

Internamente todos tenemos trazado un mapa de la realidad, con los colores de nuestras creencias, nuestros compromisos, nuestras fidelidades, nuestros esquemas culturales sociales, nuestros permisos

…o las fronteras que estos ponen a nuestro desempeño en la Vida.

Intentar salirnos de este mapa es algo que crea tensiones internas (y a veces externas)

Y normalente evitamos hacerlo. 

Y te voy a dar un ejemplo:

Cuando hablas de energía, de conexión espiritual, o de desarrollo interior con un occidental al que este tema le es ajeno, te mira con cara de no comprender lo que le dices.

E incluso en algunos momentos, con algunas personas, puedes llegar a sentirte “rara” o a veces un poco “angustiada” o “incómoda”.

Cuando esto sucede has dado con un muro.

El muro trazado por el mapa de la realidad de la otra persona.

Te pongo otro ejemplo más, mira:

 

En mi casa mi mapa de la realidad era diferente al de los demás niños.

En mi casa, como ya te he contado alguna otra vez, “eramos artistas”.

Esto implica un modelo de la realidad diferente.


Era la década de los 70 y mi padre practicaba YogaMeditación Trascendental, hacía ayunos de varios días, leía sobre macrobiótica, arquetipos, psicoanálisis, poesía… componía música, publicaba libros…

Su modelo de la realidad era más abierto que el de la mayoría de las personas.

Y causaba ciertos niveles de asombro y admiración porque a veces salía en los periódicos o daba conciertos en grandes teatros.

Su modelo de la realidad era más abierto que el de la mayoría de las personas.

Y causaba ciertos niveles de asombro y admiración porque a veces salía en los periódicos o daba conciertos en grandes teatros.

Imagina entonces: 

Para la gente del barrio éramos raros que te mueres.

De hecho tuve que escuchar muchas veces decir a algunas personas (niños y adultos) que mi padre era muy raro.

Ya lo sabes: las personas llamamos “raro” a todo lo que no está en nuestro mapa de la realidad…

Y los “raros” normalmente no lo hacemos, porque la normalidad de los otros sí que está incluída en nuestro mapa de la realidad.

Dicho esto, ahora sí vamos a hablar sobre el Método Reiki.

El Método Reiki es un método de gestión de la energía, y de crecimiento personal y espiritual muy completo.

Tiene implícitos muchos conceptos que los occidentales luego hemos considerado novedosos como…

el inconsciente (individual y/o colectivo),

una perspectiva vibracional de la realidad,

o sencillamente una mentalidad fenomenológica.

Sin embargo en occidente la mayoría de las personas no asocian al Método Reiki en absoluto con un método.

Hablan de imposición de manos, para hacerlo encajar con su propio mapa de influencia judeocristiana de la realidad.

Las personas dicen que una vez iniciada vas a canalizar “Reiki” por las manos (cosa incorrecta porque “Reiki” es el nombre de un método).

Y se oye con frecuencia asociar el Método Reiki con ángeles, guías, magiatarot, adivinación… y cierto grado de superioridad espiritual de los iniciados.

También oyes a veces decir a la gente que otro “tiene Reiki” (porque ha hecho un curso) o que “ha terminado todo Reiki”… como si fuera realmente posible.

Todo esto es exactamente lo que hacemos con nuestra carrera universitaria o profesional.
Tendemos a pensar que nos otorga una categoría superior en algún sentido.

En mi opinión es una creencia muy limitada.

Y muy triste.

Y muestra nuestra profunda carencia de significado, y nuestro enorme desorden.

Los orientales en cambio, y específicamente los japoneses… (y específicamente los japoneses del Japón de Usui) tenían una visión, un mapa de la realidad, muy diferente. Aún hoy, quedan rastros de esta mirada en esta cultura nada individualista, profundamente conectada (incluso los no iniciados) y  fuertemente respetuosa y consciente de los demás, de los vínculos familiares,  y de sus tradiciones.

Un japonés normalmente se sentirá dulcemente conmovido por nuestra tendencia al individualismo y a la omnipotencia.

Ellos son hondamente colectivistas y esto los hace muy considerados, en general, con su prójimo.

Desde este mapa de la realidad, que incluye todo y a todos en la medida de lo posible, es mucho más fácil comprender por qué el Método Reiki fue creado por un japonés, y no por un madrileño, por ejemplo.

Sus prioridades son diferentes, y esto no es malo ni es bueno.

Sólo es lo que es.

Ahora…

Si miramos los resultados, como yo lo veo en mi consulta día a día, quizás ellos se equivocan algo menos que nosotros.

El otro día Virginia Canal, que tuvo la oportunidad de viajar a Japón antes de conocernos nosotras ni conocer el Método Reiki, me decía que allí no hay psicólogos.

¿Te lo puedes imaginar?

Supongo que será posible estudiar psicología en Japón, no lo sé.

Pero no parece que tenga mucha salida.

¿No es sorprendente?

Está claro que algo hacen mejor que nosotros… porque la gente se encuentra mayormente bien.

Con sus idas y venidas, supongo… pero bien.

Se le simplificó, esoterizó, y trivializó para que los occidentales no se asustaran y pagaran con alegría los cursos.

Un método es algo largo de aprender, requiere trabajo, humildad y paciencia.

Y los occidentales queremos una sanación rápida y sin muchos compromisos.

Y sobre todo que no duela.

Esto me recuerda a aquella viñeta sobre la iluminación que publicamos varias veces en La Web del Liceo en Facebook… ¿la recuerdas?

Es esta mira a tu derecha, mira:

Está bien.

Bromas aparte:
Luego de muchos años de experiencia, para mi queda claro que intentar comprender el Método Reiki desde una mentalidad acelerada, esquemática y desconectada del aspecto espiritual de la realidad es una fantasía con la cometa.

Necesitamos empezar por  ser capaces de ver el mapa de la realidad de Usui, su creador.

Para reducir esta brecha y poder sacar el máximo provecho del Método Reiki, necesitas ampliar tu modelo de la realidad:  

 reparar las distorsiones,

 reducir la generalizaciones y

 retrazar los caminos que habían sido “eliminados”.

Esto solamente se logra a través de comprensiones que retiren el velo sobre la parte de la realidad que no ves siguiendo tu propio mapa actual.

Y esto requiere una guía comprometida, un maestro que haya hecho este trabajo previamente, y un profundo compromiso personal con tu crecimiento y con tu sanación interior. 

Y entonces a partir de este proceso, podrás acercarte al Método Reiki y recibir sus grandes beneficios en su totalidad.

Antes, sólo recibirás un juego llamado Reiki, que te permitirá presumir de algo que no comprendes, con actitud infantil, y con un mapa distorsionado y con borrones, que no te conducirá verdaderamente hacia ningún tesoro.

Espero que sirva. 

Que tengas un feliz presente.

Pilar Rodríguez-Castillos