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Los “Malditos Iluminados” que usan la espiritualidad como vía de escape.

Tengo una alumna Okuden que llama a los iniciados que hablan raro y actúan raro “Malditos iluminados”.

Pensando en ella me vino la idea de escribir este artículo para ti, que estás buscando una solución sobria y eficaz para sanar tu vida y tus conflictos internos.

A menudo las personas merodean la espiritualidad para significarse y fortalecer su ego… perdiendo así la oportunidad de sanar profundamente su vida.

 

En realidad sólo se puede comprender lo que se quiere comprender.

Lo demás es tontería. 

 

Del mismo modo que me consta que los maestros del Método Reiki son serios y comprometidos y no van por ahí enviando luz y haciendo y diciendo cosas raras… me consta que cuando una persona sufre, es capaz de hacer cualquier cosa con tal de sentir alivio, y no tener que afrontar su propio dolor.

Esto es del todo ineficaz. Excepto para arrastrar el malestar interior año tras año hasta que la muerte os separe.

Algunas veces en charlas o por correo electrónico me hacen algunas preguntas desconectadas de la realidad.

Ya no me asombran… pero aún me preocupan.

La última fue en uno de los webinars divulgativos gratuitos que ofrezco una o dos veces al año. Una muchacha me preguntó, con un tono misteriosa que creo que esperaba mi complicidad:

-“¿Cómo puedo protegerme de las “malas energías” con Reiki?”…

No pude evitar fruncir un poco el entrecejo y creo que se me arqueó un poco una ceja. Estas cosas me entristecen y me brota una cierta aspereza melancólica.

 

Le respondí más o menos lo siguiente:

– La energía es una, y por lo que yo sé es toda “buena”.  Si tú crees que existen “malas energías” en tu realidad sin duda existen. No hay nada que hacer por ti entonces: estás a su merced. El Método Reiki no tiene nada que ver con eso.

Soy bien consciente de que estas respuestas son incómodas, pero también lo soy, y mucho, de lo importante que es no alentar el pensamiento mágico.

 

La realidad es lo que es: la suma de visible e invisible… de tangible e intangible… de todos los opuestos que existen.

Es la suma de todo lo que existe.

(Te guste o no).

 

Mientras los occidentales no nos demos cuenta de que el crecimiento espiritual pasa por tener los pies en la tierra a la vez que conciencia despierta seguiremos viviendo como niños desvalidos.

 

Y mientras esto no se resuelve todo irá a mucho peor en todos los niveles en los que puedas pensar.

 

Con la meditación pasa igual. 

Voy a ponerte un ejemplo.

Llevo practicando MT (Meditación Transcendental) más de 40 años.

Y a menudo se sienta delante de mi alguna persona nerviosa, descentrada y discursiva que me dice que es meditadora.

La mayoría de las personas que meditamos no hablamos mucho de ello.

¿Para qué?

Es un abordaje íntimo.

Una declaración pública no mejora el desempeño.

Más bien lo contrario, al ponerse el ego en juego.

A menudo suelo enterarme de que la persona se baja “meditaciones en internet” y las escucha para meditar de vez en cuando o cuando quiere relajarse…

 

(¿O evadirse?… ¿o soñar?)

En verdad para acallar la mente y acceder a la sabiduría de nuestro ser profundo.

Y para igualarnos.

Sí… para igualarnos.

Esto es importante.

Mira….

La Realidad no es lo que tú eliges ver: es la suma de todo lo que existe. Te guste, o no.

Estoy escribiendo este artículo pocos días después de un seminario de Reiki Sistémico®.

Con estas alumnas avanzados estuvimos hablando de esta idea sesgada de la espiritualidad como manera de escapar o de evadirse.

Comprendíamos de que modo evadirse de la realidad a través de una falsa espiritualidad es un camino hacia la muerte… y no hacia la conciencia.

Si te interesa el aspecto espiritual de la vida voy a decirte un secreto.

El mejor comienzo es la comprensión de que no necesitas hacer nada.

Has leído bien: nada.

Eres tan espiritual como tangible, y lo has sido desde que eras un bebé.

Así eres tú.

Lo que ha ocurrido, y por eso sufres, es que has sido víctima del estropicio propio que nuestra cultura.

Llegado este punto podría ser necesario que busques una guía de apoyo, un mentor, herramientas para regresar a ti misma.

Si te das cuenta de que esto es lo que necesitas, ten paciencia y busca sin prisa.

  Aunque tu angustia o tu confusión sean profundas, por favor evita escuchar cantos de sirena.

Ya tienes suficiente dolor.

No necesitas una decepción más.

   

Ahora no des acceso a tu vida y a tu alma a ningún “maldito iluminado” que te venda un personaje, diciendo “mucha luz” y “namasté” para luego abandonarte en la casilla de partida.

Recuerda: la persona conectada no necesita diferenciarse de los demás.

Sabe que las fronteras son proyecciones de la mente.

“El mundo de los dioses y espíritus es ‘nada más’ que el colectivo inconsciente dentro de mí”.  Carl Gustav Jung.

Por tu pleno bienestar, espero que sirva.

Que tengas un feliz presente.

   

Pilar Rodríguez-Castillos