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Pero dime ¿tú crees en la energía?

Soy completamente atea. Lo he sido toda mi vida y no tengo ningún sentimiento de culpa al decirlo porque es mi realidad existencial.

Tampoco me verás mostrar el más mínimo interés en convencerte

de que ésta es la postura correcta.

Aún así, la no existencia de un dios con barba,

es algo completamente natural para mi.

Y tampoco nunca he echado en falta un ego todopoderoso y omnipotente

para que cuidara de mi, me castigara, o

se responsabilizara de alguna de mis mil y una desgracias.

Verás…

La verdad es que no tengo ningún interés en las religiones que de momento conozco.

Excepto por supuesto si pueden ofrecerme cualquier puerta filosófica que me muestre nuevos caminos de crecimiento interior.

Aunque si tuviera que ser parte de una religión, elegiría el Budismo…por la sencilla razón de que es una religión sin dios.

Pero es un hecho: realmente no necesito una religión para vivir.

Y por eso no soy tampoco budista…

…aunque me compre libros y libros sobre su filosofía y aprenda todo lo que puedo sobre su maravillosa perspectiva sobre la vida y la muerte

Elegiría el Budismo por la sencilla razón que es una religión sin dios…

Opino que mi postura neutra en estos asuntos es muy saludable, porque me obliga impiadosamente a ser mi propia gestora.

Te lo explico.

Al no haber un gran hermano que me vigile, tengo que ser cien por cien responsable de cada una de mis decisiones…

…y me gusta sobremanera la sensación de llevar las riendas de mi vida.

Hace unas horas alguien en el muro de La Web del Liceo (en Facebook) intentó convencerme de que no era atea.

Decía que si era “reikista” creía en la energía universal, y que entonces era creyente, me pusiera como me pusiera.

No entré en aquella discusión porque suele ser inútil discutir sobre creencias, sobre todo cuando una persona está desinformada en relación con lo que habla y la otra dedica su vida a ello.

…porque el Método Reiki no es cuestión de creencias.

No es necesario creer en la energía para que su movimiento se manifieste claramente en una sesión o en una iniciación…o para que se experimente una crisis de sanación, y/o un leve o profundo cambio de conciencia, según sea el caso.

De hecho he observado que las personas más escépticas, al ser las que están menos condicionadas, son las que mejor perciben el movimiento de la energía.

Para mi no se ha tratado de creer en nada.

Paso toda mi vida viendo cambios en las personas a través de la experiencia con la energía.

Y si no creyera en ello, está claro que también se produciría.

El hecho de que yo dedique toda mi vida a comprender la energía desde hace muchos años, y sea una persona completamente atea, pero sin embargo mis alumnos y pacientes vean resultados independientemente de mis creencias o las suyas, es una señal de que la energía, los campos energéticos, el aura común en los grupos, el aura familiar, el sistema energético…existen por encima de cualquier creencia.

Te pongo un ejemplo fácil.

Si cojo un ladrillo y lo suelto en el aire caerá por la ley de gravedad y no se disparará hacia arriba por mucho que yo pueda no creer,  por cuestiones religiosas, en la ley de gravedad.  ^_^

Es cierto que hay algunas cosas sobre el Método Reiki que no se pueden explicar.

Pero el hecho de que en un experimento bastante reciente se hayan hecho analíticas, antes y después de una sesión, a pacientes oncológicos inmunodeprimidos en la unidad del dolor, y haya habido cambios favorables en analíticas realizadas mediando apenas una hora y una sesion de Reiki, implica que no son las creencias lo que cambia las analíticas.

Es algo que se manifiesta físicamente.

Es algo, al menos para el paciente (que es quien importa) sin duda tangible.

En fin…si existiera un enfoque científico del Método Reiki, yo me interesaría por él…

Pero lamentablemente eso aún no es posible y probablemente tardará un poco en serlo.

Aunque estoy segura de que finalmente ocurrirá.

Me gusta sobremanera la sensación de llevar las riendas de mi vida.

Con la lenta pero persistente proliferación de la influencia de la  Nueva Medicina Germánica del Dr. Hamer, los nuevos enfoques de la psicología que ya toman en cuenta la energía, y a medida que más terapeutas responsables consigamos crear una corriente sólida de trabajo sin esoterismos ni improvisaciones… 

Y a medida que  la información no sesgada llegue poco a poco a todas las personas, y éstas comprendan que deben dejar de autoconfigurarse como pacientes …

✓A medida que las personas simplemente se posicionen en la búsqueda del equilibrio antes de que el desequilibrio se manifieste como “enfermedad del cuerpo”…

✓A medida que las personas incorporen un esquema de “mi cuerpo, mi mente y mi energía me pertenecen y yo tengo siempre la última palabra en relación con ellos” …los esquemas de lo que llamamos “salud” se modificarán notablemente.

 De hecho es algo que ya está ocurriendo… a medida que tú lees este artículo.

En fin…comento todo esto para dejar sembrada la semilla de dos ideas que me ocupan mucho más que el asunto de las creencias:

✓La primera es que las creencias en entidades superiores son completamente innecesarias a la hora de conseguir el equilibrio integral.

✓Y la segunda es que si esto se propaga adecuadamente, la medicina dejará de ser el negocio sombrío de los laboratorios multinacionalesporque el paciente estará informado, y sencillamente buscará una guía en aquel médico especialista amigo que pueda mirarle a los ojos y verle como una totalidad y no como un pulmón, un riñón, o una baja concentración de hemoglobina en sangre.

¡El cambio está en marcha!

Eso lo tengo claro.

Porque desde hace algunos años en todos mis seminarios suele haber cada vez más profesionales de la salud.

Médicos, psicólogos, fisioterapeutas, enfermeras... y todo ello a pesar de mi ateísmo convencido…

Y lo más importante…

Independientemente de sus creencias.

¡El cambio está en marcha!

Para terminar.

He de confesar que a pesar de todo lo expuesto aqui, hay una cosa en la que si que creo firmemente.

Creo en la capacidad de los seres humanos para comprender su verdadera naturaleza, cambiar sus propios paradigmas, y avanzar hacia la salud perfecta.


Y espero poder contagiarte lo antes posible de esta sana, fortalecedora y liberadora “creencia”.

Espero que sirva y te invite a reflexionar.

¡Que tengas un feliz presente!

Pilar Rodríguez-Castillos