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Sé fiel y no mires con quien… (Las fidelidades invisibles)

Nuestros padres biológicos nos transmiten todas sus creencias y su visión del mundo y de la vida, sobre todo a través de la resonancia. Para tu desarrollo personal, es importante comprender que incluso el ejemplo visible tiene un discurso profundo, invisible, a través de la resonancia…

Así que nuestra herencia sistémica no constituye tanto lo que les vimos hacer, como lo que les sentimos sentir.

Las creencias de nuestros padres son un campo que tiene mucha fuerza, y las que nos vemos expuestos desde el vientre de mamá.

Los hijos nos ponemos al servicio de esa resonancia desde el principio.

Cada uno a nuestra manera, y según como interpretemos lo que percibimos a nuestro alrededor.

Y cada uno en función del precio que consideremos que debemos pagar para proteger la pertenencia.

Así, desde bien pronto estamos atrapados por esas fidelidades a las creencias de nuestros padres:

 

  A los permisos que nos otorgan.

  A los permisos que se otorgan a sí mismos (o no)

√ A los límites de expresión y de acción.

  A la visión del mundo.

  Y a la visión de nosotros mismos.

Cada uno considerará el precio que debe pagar para proteger la pertenencia.

 

También somos fieles al rol que nos tocó representar dentro del grupo:

 

 La más pequeña.

  La más lenta,

  La coqueta.

  La que nunca madura…

  La más lista.

  La guapa pero no tan lista.

Como ejemplo para tu trabajo de desarrollo personal, te propongo el siguient supuesto:

Imagina que tu padre nunca consiguió la realización personal, porque no se sentía con permiso de avanzar más allá que su padre que ha muerto en la guerra, es posible que tú por fidelidad, no te sientas del todo cómoda con la idea de la realización plena.

Así, cada vez que te acerques a cierto límite, algo te impedirá desarrollarte más.

 

Entonces te preguntarás:

 

– ¿por qué “siempre que estoy a punto de llegar a donde quiero, algo lo estropea todo”?

 

Pero esto es en realidad una estrategema que proviene del pensamiento mágico infantil.

 

 

Y detrás de eso es como si declararas…

 

– Yo nunca más que tú, papá…

Comprender, Reparar, Avanzar…

¿Cómo te afecta esta fidelidad?

 

Bueno…

 

Mientras no lo puedas ver, fracasarás consistentemente en todos tus intentos de realización profesional.

 

Aunque no será un fracaso “real”.

 

Será una decisión inconsciente, promovida por una fidelidad.

 

¿Tiene solución?

 

Sí, por supuesto.

La solución siempre es la misma:

 

Comprender, Reparar y Avanzar.

La solución es siempre la misma:

Comprender, Reparar, Avanzar…

Otro ejemplo.

 

Una madre a la que su marido ha maltratado.

 

Es posible que la hija busque  “ese perfil de hombre” y termine siendo maltratada de alguna forma.

A un nivel profundo quizás esté intentando resolver lo que su madre no pudo resolver.

 

O vengar en su pareja lo que imposibilitó la realización personal de su madre.

 

O simplemente porque dice “Yo como tú, mamá”, y no se da el permiso para más felicidad que mamá

 

 ¿Podría cambiar?

 

Podría fácilmente.

Sólo necesitaría verlo.

 

(Quizás sea ésta la mayor dificultad).

 

Y luego de “comprender”, decidir Soltarse… y Avanzar”

 

 

 

 

 

Estos lazos inconscientes nos llegan a través de las resonancias, y por eso es casi imposible “verlo” a través de un sencillo autoanálisis.

 

De hecho, a los padres ya los hijos nos enorgullecen estas similitudes.

Y es normal porque esto refuerza la pertenencia… a través de ese gesto evolutivo:

 

– “¡es mi hijo! ¡mira hasta que punto se parece a mi!”

 

Entonces:

 

 

Cortar lazos e individuarse es algo importante que nos permite liberarnos de esas fidelidades desordenadas.

 

Las Constelaciones Familiares Sistémicas vienen a reparar ese vacío cultural o ritual en el que el individuo se vuelve Adulto frente a la sociedad y comienza a gestionar su propia experiencia.

Esta terapia aporta el movimiento y las comprensiones necesarias para que avanzar, tras haber comprendido, sea sólo una decisión del individuo.

 

De ese modo, los límites los podrá definir conscientemente él mismo… y no los compromisos provenientes del pensamiento mágico.

 

¿Ves como funciona?

Si quieres puedes dejar tus comentarios debajo de este artículo.

 

Espero que sirva!

 

Pilar Rodríguez-Castillos