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Tu hijo difícil, tu cómplice secreto

Tu hijo difícil, tu cómplice secreto

TU HIJO DIFÍCIL, TU CÓMPLICE SECRETO

Y de pronto sucede que ahora tienes problemas de relación con uno de tus hijos.

Con lo majo que es el pequeño.

Ya podría aprender el mayor…

Bueno… Los hijos no son perfectos, ni tienen por qué serlo.  


¿Acaso lo eres tú?


Algunos son rebeldes, otros demasiado indecisos, otros explosivos, impredecibles, irascibles…

Otros parados y temerosos…

   

No vamos a hablar aquí y ahora de los hijos que son dulces, equilibrados y fáciles de educar y guiar, porque sobre esos no hay nada que decir.

 

Los hijos conciliadores, suaves y amorosos nos hacen las cosas más fáciles.

Y difícilmente nos quejaríamos de ellos.

Pero aquellos que son más difíciles de comprender y aceptar, son los que nos muestran mucho de aquello que no queremos ver y aceptar sobre nosotros mismos.

Los hijos difíciles te muestran tu sombra, porque ellos han aprendido todo lo que saben de tu modelo.

¿De verdad crees que tu hijo difícil ha aprendido todo lo que te irrita y te desconcierta de su otro padreSi crees esto quizás estás llevando la autojustificación y la resistencia demasiado lejos…

 De manera que nos enfadamos con aquellas cosas que hacen y que nos disgustan.

Y que nosotros les hemos enseñado sin darnos cuenta porque, están tan arraigadas en nosotros, que nos resultan del todo invisibles.

¿Tienes un hijo o hija irascible que no atiende a razones cuando se enfada? 

Y cuando tú te enfadas… ¿acaso atiendes a razones?

Tu hijo lo ha aprendido de ti.

¿Tienes una hija pusilánime a la que se le ve constantemente inmovilizada frente las decisiones normales de la vida?

De acuerdo hablemos de eso:

-¿Cuál fue la última decisión importante que tomaste? 


-¿Cuándo fue la última vez que saltaste sin red en la vida?

¿Qué es lo que le has estado mostrando todos estos años?

 

Desde luego estas son simplificaciones.

 

Sin embargo son preguntas que te pueden resultar útiles a la hora de ver lo que necesitas ver,

para dejar de culpabilizar a alguien que lo ha aprendido todo de ti.

 

Los hijos difíciles te muestran lo que no quieres ver sobre ti misma. 

Y en muchas ocasiones, lo que a ellos les duele ver en ti.

Así que cuando te descubras diciendo a tu hijo con problemas de relación:

–¿De quién has aprendido eso que haces? Porque desde luego, de mi no…

 …detente un momento, respira, y responde interiormente:

¿De quién sinó?

Y luego pregúntate, desde luego:

-¿De quién lo aprendí yo?

Si tan sólo consigues un poco de silencio interior en donde mirar la raíz de lo que está pasando, verás que tu hijo difícil, de forma inconsciente, está sacrificando su bienestar para enseñarte algo importante.

Es cierto que hoy aquí no podremos hablar sobre todas las posibilidades.

Pero confío en que a través de este diálogo que hemos estado manteniendo en los últimos meses, habrá habido suficiente material para que puedas profundizar en tus conclusiones.

Ahora te dejo a solas porque quizás quieras reflexionar sobre todo esto.

Que tengas un feliz presente.

Pilar Rodríguez-Castillos

Soy Pilar Rodríguez-Castillos y ayudo a mujeres inteligentes, sensibles y perceptivas, a encontrar el verdadero significado de sí mismas y a emprender el camino hacia la Realización Plena y hacia el Pleno Bienestar.

Y lo hago sin empujarles al pensamiento mágico, ni a las creencias sin fundamento, a través de la comprensión de la energía que mueve los hilos de sus vidas.

[Salir del Armario] Tú tienes que ser la protagonista de tu propia vida ¿o acaso existe otra opción?

[Salir del Armario] Tú tienes que ser la protagonista de tu propia vida ¿o acaso existe otra opción?

[Salir del Armario] Tú tienes que ser la protagonista de tu propia vida ¿o acaso existe otra opción?

Independientemente de tu procedencia y de tus circunstancias el camino hacia el crecimiento personal, es un camino estrechamente vinculado a la capacidad de reconocer las opciones.

Con frecuencia me encuentro con mujeres que buscan soluciones eficaces, fáciles y externas, que no impliquen ninguna clase de revolución ni interna, ni externa.


La realidad es que estas soluciones ni siquiera existen.
Son papel mojado.


Tienen efecto rebote.


Y hunden a quienes se ilusionan con ellas en el profundo y oscuro malestar de la decepción.

¿Entonces ¿cuál es la receta para la Realización y el Pleno Bienestar?

Verás

Las mujeres de mi generación sin duda alguna han comprado la ilusión de la libertad.

Pero aún son demasiadas las que, al igual que cuando compras unos jeans una talla más pequeños para cuando bajes de peso, guardan su sueño de Libertad y Realización en el armario para esperar el momento adecuado para estrenarla.

  

Ya sabes.

Algunas se lo ponen aunque les quede estrecho… y luego lo vuelven a esconder en el fondo del armario para olvidar la incomodidad de llevarlo tan estrecho y la frustración de no lucir nada bien en él.

 

Bueno.

  Lo mismo hacen algunas con la libertad.

  Al tratar con tantas mujeres cada día, me resulta automático vislumbrar que algo va mal cuando hablas de libertad, autoestima y realización personal entre mujeres.

  Porque la libertad tiene un precio.

  Y muchas no estás dispuestas a pagarlo

  Y el problema es que en ese aspecto, el orden del universo jamás se pone de rebajas.

Por ejemplo:

Demasiadas mujeres se conforman con esperar y esperar incesantemente aquellas rebajas que nunca llegan.

 

Parte del problema parece estar en ciertos aspectos de la afectividad femenina.


Es como una especie de terrorista interior (¿quizás una visión patriarcal de la vida?) diciéndonos que tenemos que ceder u renunciar hasta el límite de nuestras fuerzas para que todo funcione adecuadamente a nuestro alrededor.

Pero toma nota: estas son creencias arcaicas.

Porque esto no es verdad en absoluto.

Mira.

Ya sea:

              1. En el nivel personal (con los padres, con la pareja, con los hijos…)

              2. o en el nivel de relaciones y/o ambiciones profesionales

 

…muchas mujeres colocan el listón lo bastante bajo como para que sus movimientos no rompan el delicado equilibrio de sus permisos.

O lo que es lo mismo.

Poner el listón lo bastante bajo para no tener que decepcionarse y frustrarse.

 

Con lo cual la frustración y la decepción se vuelven la música de fondo de su vida.

 

Sin duda alguna las mujeres hemos avanzado bastante en este terreno.

Pero a juzgar por la angustia y la ira que sobrecargan la vida de muchas mujeres, los avances no son aún suficientes para que se sientan creativas, alegres, motivadas y libres.


A menudo escucho a mujeres maravillosas, sensibles, inteligentes y llenas de potencial decir sobre sí mismas que son cobardes y que por eso no disponen de una mayor libertad.


Esto es un indicador de que creen que para ser libres necesitan armarse de un coraje épico, destructivo y peligroso.

Y esto es un gran error.

La verdad sobre la Libertad y la Realización es que requieren como mínimo vivir en la Realidad.

Asumir el presente.

Que es en definitiva en donde se encuentra la única fuerza disponible.

La libertad requiere afrontar los propios temores y no mirar para otro lado.

La libertad requiere ser independiente, resolutiva y honesta contigo misma.

Por espectacular y engorroso que parezca dicho así, la verdad es que todo licuado se traduce simplemente en una actitud Adulta ante la Vida.


La autoestima ha sido explicada de muchas maneras, pero al final creo que la forma más sencilla podría ser la capacidad de estar conectada y en sintonía con tu propia verdad, y mantener claros los límites de la negociación.


Efectivamente, entonces, no se trata de ser inflexible… pero muchas veces veo a mujeres con mucho potencial a todos los niveles renunciar a su parte del pastel porque “alguien” podría verse afectado.

 

Cuando esto ocurre, es bien probable que ese “alguien” esté manipulando la realidad en su propio beneficio… y que esté haciéndolo, para más inri, con tu propia complicidad.

 

Déjame hacerte una pregunta.

¿qué pasaría si, cuando aparece un sueño que te llena de fuerza y de motivación activa, te decidieras por una vez a no renunciar a él desde ningún punto de vista?

¿Qué pasaría si tomaras la resolución de decir con rotundidad las mismas frases que a veces pareces destinada a oír?

 

¿Cómo esa frase mágica que libera de: “es importante para mi y no me veo capaz de renunciar a ello”?  

 

¿Has escuchado alguna vez frases más o menos de ese tipo y has tenido que replegar porque sentías que no te daban ninguna opción?

 

Estas frases son frases de personas empoderadas, generalmente varones, de los que tenemos mucho que aprender en relación al lugar que dan ellos a sus propias necesidades y objetivos.

 

¿Qué pasaría si un día dijeras:

– ¨es una decisión tomada y mi margen de negociación en este caso es tirando a cero¨

¡Oh!

 

Sin duda sería un impacto y crearía conmoción.

 

Posiblemente discusiones.

Y con seguridad mucho ¨movimiento¨.

 

 

Pero con la suficiente paciencia, y manteniéndote tranquila y conectada a tu realidad, conseguirías que tu entorno comprendiera que tú también necesitas espacio para tus propias decisiones.

Puedes empezar con cosas pequeñas, como el siguiente ejercicio:

 

¨Durante una semana completa no hacer absolutamente nada que no te apetezca. Fin¨.

 

Puede parecer sencillo pero… si te pones a ello concientemente te darás cuenta rápidamente que haces muchas pequeñas cosas que:

  • no te interesan,
  • con las que no estás de acuerdo,
  • que simplemente no te apetecen o que…
  • sencillamente te quitan tiempo para otras que son realmente muy importantes para ti. 


En realidad es parte de un entrenamiento, para llegar al objetivo real, que es vivir en sintonía contigo misma.

Algunas mujeres ponen como excusa.

Que sí los hijos, que si la pareja…

A esas mujeres yo les preguntaría:

  

-“¿no te parece más nutritivo modelar para tus hijos una mujer que lucha por sus sueños?

  

… o en relación con la pareja…

  

“¿qué hay en realidad de ¨Buen Amor¨ en una pareja en la que uno se somete para que el otro se pueda realizar?” 

También te dejo estas preguntas a ti, por si te sirven.

  

A lo mejor te vendrán otras en base a estas

Si ocurre quédate con ellas, no las descartes… 

¡Son importantes!

  

Bien.

A lo que iba con el título de este artículo.

Para ser protagonista de tu propia vida necesitas ¨salir del armario¨y permitirte la rebeldía, la independencia intelectual y creativa, la autonomía.

 

Necesitas descubrir y reinvindicar tu lugar en el mundo.

 

No sólo como mujer, sino como persona.

 

Sí.

 

Está permitido crear, discutir, luchar, disfrutar, negarse a lo que no está en sintonía contigo en este momento.

 

¡No pasa nada con que haya gente en desacuerdo!… 

  

¿Hagas lo que hagas siempre la habrá!

…deja que aprendan a ir viviendo con ello y asume que no eres perfecta… 

¡No pasa nada! ¡No pasa nada!

  

¡En serio!

  

Si tu temor tiene que ver con el miedo a quedarte sola, mira:

 

Las posibilidades de volverse invisible e intrascendente están más hermanadas con ser una mujer sombra, que con ser una mujer llena de fuerza interior y servicio a la Vida.

  

Si lo haces así en realidad generarás admiración y sembrarás buenos ejemplos.

  

No hay otra alternativa, si quieres que tu vida sea maravillosa: necesitas someterte a tu propia libertad … y expandir tu poderío hasta los confines del universo.

  

¿Comprendes lo que quiero decirte?

  

Bien.

  

Espero que sirva.

Pilar Rodríguez-Castillos 

Soy Pilar Rodríguez-Castillos y ayudo a mujeres inteligentes, sensibles y perceptivas, a encontrar el verdadero significado de sí mismas y a emprender el camino hacia la Realización Plena y hacia el Pleno Bienestar.

Y lo hago sin empujarles al pensamiento mágico, ni a las creencias sin fundamento, a través de la comprensión de la energía que mueve los hilos de sus vidas.

¿Eres Blancanieves o Maléfica?… El sesgo de eternidad, las mujeres, y el secreto de la felicidad

¿Eres Blancanieves o Maléfica?… El sesgo de eternidad, las mujeres, y el secreto de la felicidad

Si tú eres una de esas inocentes criaturas que todavía viven mediatizadas por creencias del tipo de “sentirse la mujer más guapa del mundo” es muy posible que bien pronto te enfrentes a tres cosas:

La primera es que este artículo no te parecerá para nada interesante…

La segunda es que pronto te preguntarás por qué no le prestaste más atención en su momento…

La tercera que te llevarás una desagradable sorpresa, porque tarde o temprano comenzarán a llamarte “señora”.

Y si no estás preparada, ese primer “señora” te dejará con la boca abierta.

 

Correrás al primer escaparate para mirarte y te dirás…

Pero espejito, si todavía estoy muy bien…

 

Pero ya será muy tarde.

Y si no lo ves claro, en ese fatídico ¨todavía¨ está la clave.

Probablemente lleves ya algún tiempo a intentando sustraerte al paso del tiempo.

Pero no eres la más guapa.

Probablemente nunca lo has sido.

En fin, el caso es que de seguir así, a partir de ahora corres el peligro de querer arrancarle el corazón a Blancanieves.

Es importante aclararte que la mujer de hoy, al menos me referiré a aquellas mujeres más reflexivas con las que me voy encontrando día a día en mis cursos y en mi consulta, suele tener algunas preguntas inteligentes sobre la felicidad y como alcanzarla.

Algunas, cuando agotan el bote de rimmel intentando obtener algo parecido a través del aspecto físico, van en busca de un psicoterapeuta.

O de otro tipo de terapias para descubrir poco a poco que se encuentran atrapadas por una serie de fuertes creencias que interfieren en su visión de la vida.

Y de las que les resulta demasiado doloroso deshacerse para siempre.

Cuando estas mujeres que sufren descubren que mantenerse fieles a esas creencias sólo las mantiene en una continua agonía, en la que parece no haber acceso a la realización ni a la libertad, en ocasiones es demasiado tarde porque como decía Charlot :

“la vida es una obra de teatro que no permite ensayos”.

No tengo dudas sobre que hay algunas mujeres que viven empoderadas, conectadas a la felicidad, y completamente realizadas y cuyas creencias son realistas.  

  Por fortuna es realmente así.

Pero esas no necesitan nada de mi.

Entonces permíteme que me enfoque en las que no saben cómo sintonizar consigo mismas.

Para eso necesitamos tomar nota de una relevante característica de la juventud:

El sesgo de eternidad. 

Lo conoces muy bien:

Es esa sensación infantil de que la vejez y la muerte son cosas que pasan solamente a los demás.

Pero que no tiene nada que ver contigo ni con los tuyos, porque tienes miles de años por delante antes de llegar allí.

El problema es que demasiadas mujeres no se instalan

nunca en su estado Adulto

 

Desde el estado Niño siguen apartadas de la realidad y atrapadas por esa especie de pensamiento mágico.
Y desde esa especie de Nunca Jamás mental construyen una vida inadecuada, sobre unos pilares de azúcar que se disuelven a la primera tormenta de verano.

Como consecuencia de estos procesos poco maduros, durante varias generaciones las mujeres han enfocado toda su energía en su aspecto y en su servicio a la familia, al marido y a los hijos…

…y cuando han visto que esto sólo las llevaba inexorablemente al vacío y a la desesperación, han tomado una decisión igual de desafortunada:

Han querido renunciar a Lo Femenino, y fortalecerse a sí mismas utilizando las estrategias masculinas.

Una vez puestas en práctica estas estrategia, entonces el sueño del empoderamiento ha durado apenas 3 minutos más.

Y el vacío y la desesperación han llegado igualmente, con más fuerza y con más saña a sus cansadas almas.

Y a estos visitantes poco amigables, se ha sumado una profunda y sombría decepción existencial.

¿Qué ha pasado?
¿Es que no hay disponibilidad para las mujeres en el paraíso del Pleno Bienestar?

El asunto es el siguiente.

Yo he visto, y posiblemente tú también si reflexionas un momento, de que manera muchas mujeres de la generación de mi madre luchaban por ser simultáneamente:

Fuertes y libres como hombres,

Y bellas y sensuales como las mujeres de las revistas.

 

Y he presenciado, quizás tú también, como de este modo obtenían a cambio relaciones confusas, interferencias en la comunicación, soledad insoportable, y cierto grado de realización profesional que en la mayoría de los casos no les compensaba para nada.

Hace relativamente poco, a través de las terapias vibracionales, hemos comenzado a comprender que lo femenino y lo masculino son vibraciones diferentes…pero que se complementan.

Y que en la exclusión de cualquiera de ellas está la pérdida del Pleno Bienestar.

La gran oportunidad de la mujer actual es conciliar, sin dejarse seducir por movimientos en el tablero que condicionen su individuación.

Aunque no lo creas, la gran mayoría de las mujeres aún no han aprendido el arte del Buen Vivir.

La mujer nueva, para desplegarse en todo su esplendor, necesita honrar lo masculino dentro de sí misma…

Y en la realidad que le rodea…
Pero sin dejar de honrar, simultánemente, el maravilloso regalo de Lo Femenino.

La mujer empoderada honra con alegría su potencial masculino y se beneficia de él para dar fuerza a su capacidad de acción.
Y para crear un puente hacia el futuro.

Pero simultánemente hace honor y se mantiene en sintonía con su potencial femenino.
Tomando consciencia de que su objetivo primordial es estar al servicio de la vida,
del presente, y del aspecto más espiritual de la realidad que le ha tocado vivir. 

Lo que he visto es que nada es sencillo cuando se trata de comprender y aceptar nuestra verdadera naturaleza.
Pero has de asumir lo antes posible, por tu Pleno Bienestar, que adoptar actitudes de una naturaleza que no te pertenece sólo añadirá más problemas a tu problema anterior.

Quizás te parezca difícil de conseguir.
Y si esto es lo que te viene a la mente piensa en si no lo es más vivir una vida de frustración, vulnerabilidad, impotencia, vacío y miedo.

Entonces: a donde quiero llegar es a lo siguiente:

No es tu cintura, tu piel, tu pelo, tu sonrisa, tu look, ni el brillo de tus ojos lo que hará de ti una persona interesante y cautivadora. 

Tampoco es tu inteligencia ni tus logros profesionales. 

Lo que realmente te volverá irresistible e inolvidable es tu sintonía con la totalidad, tu capacidad de integración, y tu sana e ilimitada ambición de alcanzar una vida en plena consciencia y en plena conexión con todas sus polaridades (en este caso, por ejemplo: femenino- masculino).

Para sentirte una mujer completa, para encontrar el camino hacia la felicidad, la realización, el Pleno Bienestar interior, necesitas conocer tu naturaleza humana y tu naturaleza femenina, consciente y profundamente.

Cualquier otra búsqueda será una búsqueda absurda que te conducirá con suerte, a la nada.

Y con mala suerte a un paisaje interior solitario, desolado y gris. Es decir: un todo peor que la nada.

Entonces… el secreto está en comprender lo antes posible que el autoconocimiento y la honra de tu verdadera naturaleza es lo único que realmente te puede conducir hacia el Pleno Bienestar… que es la mejor y más estable versión de la felicidad que buscas.

De esa manera podrás fusionar en ti misma dos polaridades de los cuentos: la bruja y la niña buena.

Necesitas la locura, la vitalidad, la inteligencia y la temeridad de Maléfica

…y la ternura, la capacidad de amor, la fidelidad y la honestidad de Blancanieves.

Ninguna de las dos por sí misma es la buena.

Eso ocurre sólo en los cuentos. 

Una sin la otra están destinadas a la soledad y la amargura.

Sólo necesitas reflexionar un momento y lo verás muy claro.

La buena versión tiene mucho de las dos, pero no es ninguna

La buena versión es una mujer despierta, arriesgada, consciente, competente, conectada.

Y fuertemente ética.

Que vive en el Adulto.

Y que pone como condición de sus relaciones que los otros sean Adultos como ella

 

 

No está esperando que ningún príncipe venga a salvarla.

Se hace cargo muy bien de su vida, pero está disponible para compartirla con las personas adecuadas.

 

Y sobre todo:

Está dispuesta a todo por llevar a cabo esa gran transformación que la conduzca hacia la Realización y hacia el Pleno Bienestar interior.

¿Y tú en que punto estás?

¿Encaminada hacia la fusión o prisionera de una ilusión infantil?

 Espero que quieras reflexionar esto.

Que tengas un feliz presente.

*Artículo escrito por Pilar Rodriguez-Castillos para la edición de Septiembre de 2014 de la Revista  Española “Espacio Humano”

Soy Pilar Rodríguez-Castillos y ayudo a mujeres inteligentes, sensibles y perceptivas, a encontrar el verdadero significado de sí mismas y a emprender el camino hacia la Realización Plena y hacia el Pleno Bienestar.

Y lo hago sin empujarles al pensamiento mágico, ni a las creencias sin fundamento, a través de la comprensión de la energía que mueve los hilos de sus vidas.

La Misteriosa Leyenda de la Mujer Nueva

La Misteriosa Leyenda de la Mujer Nueva

Hace mucho mucho tiempo vivió una joven recién casada que se sentía como si llevara triste y enfadada desde el principio de los tiempos.

A veces sentía sobre su espalda y sobre su pecho el peso de haber nacido mujer.

Un día confesó ésto a su madre con melancolía: le dijo que había escuchado decir que en ciertos lugares nacer mujer es un estigma y le confesó que a veces ella sentía que aquello era verdad.

 

Su madre se quedó callada, luego miró su bordado y le respondió:

-“eres muy joven, cielo. Con el tiempo te olvidarás de todas esas tonterías”…

y siguió bordando en silencio.

 

Su rol era indiscutible: servirle.


Y a ella, a la Mujer Arcaica, el plan le parecía bastante bien.

 

La tierra era muy joven aún y la Mujer Arcaica estaba fuertemente al servicio de la Vida.

 No se había planteado otro tipo de realización personal.

Su madre y su abuela tampoco le habían mostrado un camino diferente, y ella no tenía necesidad de decidir si esto era bueno o malo, suficiente o insuficiente.

Estaba bien así, y lo vivía con bastante agrado.

Entonces llegó aquella niña extraña a casa: Nova.

Su padre había muerto en una batalla y su madre, una mujer frágil y vulnerable, no había podido superar la pérdida y había decidido morir también.  

La trajeron a su casa con un hatillo y un par de juguetes viejos.  

Y como era hija de un familiar lejano, el marido de la Mujer Arcaica decidió que podía quedarse.  

 

 

La pequeña Nova no tenía más de siete años y era una niña silenciosa, observadora y curiosa.  

Tenía una mirada abierta y brillante, y parecía ver más allá que el resto de mujeres.  

Era lista pero también sombría, y a veces daba vueltas husmeando en la gran biblioteca del hombre de la casa.  

Hasta que un día le dijo a la Mujer Arcaica mientras pelaban patatas:

-¿Podrías enseñarme a leer?

La Mujer Arcaica le dijo que no tenía tiempo para esas tonterías, y por primera vez en mucho tiempo frunció el ceño y se sintió revuelta y airada. Nova no se rindió, y se lo pidió muchas veces: le dijo que si le enseñaba podría comprender aquellos libros, y le contaría historias.

Pero la Mujer Arcaica fue terminante: le dijo que las mujeres de su familia no perdían el tiempo con fantasías, y que mientras ella viviera bajo su techo se comportaría como una señorita.

Afortunadamente Doña Sofía, una vieja criada que vivía en la casa, le dijo que le enseñaría un poco si no se lo contaba a nadie.

-Yo no sé mucho, hija. Pero puedo enseñarte algo… – le confió con una sonrisa cómplice –

Entonces a partir de ese día, al caer la tarde Nova se iba al cuarto de Sofía para que ella le enseñara lo que sabía sobre las letras, que no era mucho, pero que poco a poco le permitió reconocer sonidos, palabras y luego frases enteras en aquellos libros oscuros de la biblioteca del hombre de la casa.


Leían a la luz de una vela, con las cortinas cerradas para no llamar la atención.


Y así sin darse cuenta, Nova se fue haciendo una mujer, y Sofía se fue haciendo más pequeñita y frágil.


A la vieja criada le había enseñado las letras su padre que se había quedado viudo cuando ella era muy pequeña, y que la había criado en cierta forma como si fuera un muchacho.

Entre las mujeres de la familia criticaban al padre de Sofía, porque le había llenado la cabeza de tantas tonterías a la muchacha, que parecía más un muchacho que una señorita… porque desde que había estado leyendo historias no hacía más que decir que le gustaban más los personajes masculinos porque podían hacer más cosas.

Pronto, cuando le llegó la edad de casarse, sus tías lo enredaron todo y la instalaron, por su bien, en un matrimonio muy adecuado.

Lo peor había sido que en su casa no había libros, y como ella no tenía autonomía para comprarlos tuvo que olvidarlos.

Más adelante tuvo la alegría de encontrar aquella biblioteca olvidada en casa de la Mujer Arcaica… pero esto fue varias décadas después, cuando ya viuda y con sus hijos casados, tuvo que servir en una casa para poder seguir adelante con la vida.

Entre las mujeres de la familia criticaban a su padre porque le había llenado la cabeza

de tantas tonterías a la muchacha…

 

Nova honraba profundamente a la vieja Sofía y siempre estaba deseando que todos se durmieran para leer un ratito con ella.

El día que la criada murió, Nova estaba a su lado cogiendo su mano con ternura y leyéndole un cuento que a ambas les gustaba mucho.

Entonces la vieja Sofía suspiró suavemente, y se dejó ir con la muerte en una profunda placidez.

Nadie la lloró más que Nova, a fin de cuentas nadie la había conocido realmente, y desde luego nadie la echó profundamente de menos en el mundo, excepto la joven Nova.

Fue entonces cuando Nova miró por última vez hacia la Mujer Arcaica para intentar comprenderla. 

Habían pasado muchos años y sin embargo su vida seguía siendo igual, excepto que estaba más seca por dentro y por fuera.

Y Nova pensó, quién sabe por qué, que quizás la Mujer Arcaica tenía algún sueño inconfesable.


Y un día mientras doblaban unos manteles le preguntó sobre sus sueños.


La Mujer Arcaica la miró con ojos brillantes y por un momento se quedó en silencio.

Fue un silencio tan hondo que Nova supo que aquella mujer guardaba secretos en su alma.   Tan hondo que Nova habría jurado que abriría la boca y contaría tantas historias que el mundo desaparecería en torno a ellas, y las historias brotarían de la boca de la Mujer Arcaica hasta el final de los tiempos.   Pero entonces la Mujer Arcaica bajó la mirada y le dijo con amargura:
-¿Sueños? Vaya! Yo no tengo tiempo para esas tonterías. Ahora tengo que preparar la comida.   Aquella respuesta encogió el corazón de Nova, y sus ojos y su alma se empañaron porque pudo darse cuenta de que la Mujer Arcaica vivía en el miedo, y que ya era tarde para ella.  
Así que sin saber por qué esa tarde Nova cogió su hatillo y se marchó subrepticiamente de la casa de la Mujer Arcaica para siempre.  

Iba de un sitio a otro y siempre se quedaba más en donde veía la oportunidad de enseñar a leer y a mirarse a sí mismas a las mujeres que iba encontrando en su camino.  

Nova fue feliz, sin embargo nunca se casó ni tuvo sus propios hijos.  

No porque no lo deseara sino porque amó a algunos hombres que querían convertirla en una herramienta para su realización.  

 

Uno de ellos fue importante pero no soportó su libertad, y huyó.  

Ella lo entendió, y se despidió de él honrando el amor que había recibido.

Y es desde entonces que Nova, la Mujer Nueva, se pasea por los caminos del Universo sembrando palabras, latidos y sueños lúcidos en el alma de las mujeres.   Tiene toda la paciencia del mundo germinando en su corazón de Madre.  

Y mientras camina sin fin, espera que tú le digas:   

 -Yo te veo. Yo te honro. Yo sí tengo un sueño.  

Cuando esto ocurra la Mujer Nueva te entregará su hatillo, y al abrirlo encontrarás allí tu mayor Fuerza, y el camino hacia tu Destino.

 

  Que tengas un feliz presente.

*Artículo escrito por Pilar Rodriguez-Castillos para la edición de Septiembre de 2014 de la Revista  Española “Espacio Humano”

Soy Pilar Rodríguez-Castillos y ayudo a mujeres inteligentes, sensibles y perceptivas, a encontrar el verdadero significado de sí mismas y a emprender el camino hacia la Realización Plena y hacia el Pleno Bienestar.

Y lo hago sin empujarles al pensamiento mágico, ni a las creencias sin fundamento, a través de la comprensión de la energía que mueve los hilos de sus vidas.

Mujeres con un Ala Rota

Mujeres con un Ala Rota

(Y el gigantesco potencial femenino para la Libertad y la Fuerza).

 

Aunque las mujeres tenemos muchas cosas en común, está muy claro que no somos todas iguales como muchas veces nos toca escuchar o leer.

Dependiendo de su nivel de comprensión, una mujer puede ser tan diferente a otras (y a sí misma) a lo largo de diferentes etapas de su vida… que muchas veces al mirar hacia atrás le costará reconocerse  en sus propios recuerdos.

Pero hay algunas mujeres muy especiales cuya independencia interna es completamente innegociable.

luchan sin rendición y sin descanso por afianzarla.

Si tú eres una de esas mujeres con un ala rota que jamás se rinden… yo estoy escribiendo este artículo especialmente para ti.

En la mayoría de los encuentros con mujeres buscadoras en mi consulta y en mis talleres, me suelo encontrar con que están “a punto de romper” pero les falta algo.   Suelen venir al Liceo mujeres buscadoras.

Buscadoras impenitente   Pero que sin embargo en el último momento tropiezan, no cruzan a tiempo la línea de llegada, y no consiguen el premio.

Esta metáfora no es gran cosa, pero creo que si estás en esa situación ya sabes a lo que me refiero.

Cuando esto ocurre puede haber varios motivos, y los más frecuentes están relacionados con la sistémica.

Es demasiado variado para abordarlo en un artículo, pero intentaré darte algún ejemplo.

Entonces mira:

Lo primero que necesito para hacerlo es que comprendas que todo aquello que hacemos repetidamente (con más de una vez alcanza) crea un campo de energía.

En este caso un campo de energía vinculado a tu experiencia.

La cual por cierto es también otro campo de energía.

Para entenderlo mejor es deseable que recuerdes esto tan manido de que la energía en ningún caso se destruye, sino que se transforma

De modo que tu vida está muy vinculada a campos de energía de personas de tu sistema que ya han abandonado la vida, pero que necesitan cerrar un proceso que en su día no se cerró.

Vamos a dejarlo aquí, así de excesivamente simplificado, para que te pueda explicar este problema de las mujeres que no consiguen nunca llegar a la meta.

La meta no alcanzada por las antiguas mujeres de tu sistema… es a menudo la Autonomía y el Pleno Bienestar.

¿Qué pasa cuando una mujer busca su autonomía y no la encuentra?

Muchos terapeutas te hablarán con razón de la necesidad de cambiar el cuadro de creencias.

Para esto hay técnicas muy eficaces en el marco de la Programación Neuro Linguística (PNL). 

Pero a veces, luego de trabajar desde esa perspectiva, todavía falta algo para que puedas volar a tus anchas.

Esto que es necesario resolver es con mucha frecuencia, un asunto sistémico.

 

 Es decir: un conflicto, una intrincación, o una fidelidad con alguien o con un grupo del Sistema Familiar.

Un ejemplo sencillo es explicarte que si varias generaciones de mujeres antes que tú han sido mujeres con un ala rota, esos campos de energía vinculados a ellas, ahora te atrapan.

De manera que a un nivel consciente tú dices “voy a avanzar ahora mismo”… y a un nivel inconsciente estás diciendo “yo haré lo mismo que tú”.

Quizás con esto puedas empezar a intuir lo que te puede estar pasando. 

 No es la suerte.

No es tu incapacidad.

No es tu terrible destino. 

¿Por qué lo sé?

Porque para el Sistema tiene mucha más utilidad a todas vistas una mujer Creativa, Fuerte, Libre, Alegre, Activa, Entregada al Servicio de la Vida…. que una mujer de espaldas a la vida, frustrada, enfadada y doliente.

 

Para el sistema tiene mucha más utilidad a todas vistas una mujer Creativa, Fuerte, Libre, Alegre, Activa, Entregada al Servicio de la Vida… que una mujer de espaldas a la vida

 

Estoy segura de que esto lo puedes entender claramente.

 

El ideal no es que seas libre con esfuerzo. El ideal es que seas libre y punto.

En Las Tertulias de la Mujer Nueva (un taller de corte sistémico exclusivo para mujeres que ofrezco una vez al año) descubrimos constantemente de que manera una mujer se ve aprisionada por campos y fidelidades que no la dejan crecer y avanzar…

…y hemos visto como en cada taller las mujeres se desatan, se fortalecen y se conectan más y más a la Vida y al Pleno Bienestar.

A nivel de trabajo individual pasa exactamente lo mismo:

Muchas veces a través de sencillos ajustes en campos individuales, una sencilla toma de consciencia marca la diferencia y dispara el potencial de avanzar.

Esto también tiene que ver con la energía.

 

Si hemos tenido una madre que se colocaba en el estado Niño del Yo frente a los hombres de la familia, es muy posible que tengas dificultades para sentirte autónoma frente a ciertos hombres en ciertas situaciones.

Es tu forma de fidelidad a mamá.

Tu forma de decirle, por ejemplo: “yo como tú, mamá”.

(Esto por supuesto es un movimiento a nivel inconsciente: puede que a un nivel superficial tu creas que no quieres ser como tu madre.

Y es que el inconsciente hace apaños muy interesantes para ocultar al ego sus verdaderas intenciones… 

 

Por ejemplo, puede que en lugar de ser sumisa, seas tremendamente agresiva, porque internamente sientes que “algo” te empuja en dirección a la sumisión de la que quieres escapar… y sólo consigues sentirte libre de ese campo “dando una voz a tiempo”.

 

El ideal no es que seas libre con esfuerzo: el ideal es que seas libre y punto.

Y el potencial para la libertad de la vibración femenina es sencillamente arrollador.

Cuando una mujer rompe sus cadenas se vuelve como una especie de halcón que vuela por las térmicas con un vuelo elegante que llena de admiración a los que la contemplan.

La Mujer, que es por definición dadora de vida, lleva buscando instalarse en su máxima fuerza desde hace varias generaciones.

 

Y con frecuencia lo que la limita ya no es el hombre ni la cultura, sino campos de energía a los que permanece fiel por amor al sufrimiento de las mujeres que la precedieron.

Verás

La comprensión de todo esto es un movimiento hacia la verdadera libertad…

¿y cuál es esta Verdadera Libertad?

Pues una libertad natural, ligera, fácil, alegre… innegociable. 

 

 Es importante que luego de leer este artículo revises internamente si tu libertad es un movimiento de fuerza, o si realmente eres libre.

Si eres una Mujer con un Ala Rota, tu libertad te costará un enorme esfuerzo, soledad e ira contenida.

Si eres una Mujer Libre, estarás rodeada de amor, de alegría, de realización y de armonía. 

No hay como perderse.

 

 

Haz tu parte para comprender en que punto estás y recuerda que tu potencial femenino es tan grande, que cualquier cosa por debajo de la Libertad, es algo que necesita arreglarse ahora mismo. 

Porque Mujer y Libertad van de la mano… 

No hay otra alianza posible que esté más al servicio de la Vida, del Destino y de las mujeres que van a venir detrás de ti.

 

Espero que sirva. 

 

Que tengas un feliz presente.

 

Pilar Rodríguez-Castillos

 

Soy Pilar Rodríguez-Castillos y ayudo a mujeres inteligentes, sensibles y perceptivas, a encontrar el verdadero significado de sí mismas y a emprender el camino hacia la Realización Plena y hacia el Pleno Bienestar.

Y lo hago sin empujarles al pensamiento mágico, ni a las creencias sin fundamento, a través de la comprensión de la energía que mueve los hilos de sus vidas.

La felicidad implica también aceptar las zonas oscuras

La felicidad implica también aceptar las zonas oscuras

En general no queremos aceptar que la vida incluye todo:

lo que deseamos vivir y lo que no deseamos para nada.

En este sentido, y en muchos otros para qué negarlo, tenemos un problema…

porque hemos llegado a estar tan a merced de la mente, que pensamos que podemos tener bajo control todos los niveles de la realidad.

 

Pienso que la mejor manera de garantizarnos grandes dolores y frustraciones, es emborracharnos de la arrogancia del control.

La verdad es que parece ser que no controlamos nada de nada.

Solamente estamos destinados a presenciar y crear… y cualquier otra aspiración nos aleja más o menos dulcemente de nuestro objetivo primordial.

En la vida por cada momento acorde a nuestras fantasías de perfección, hay un momento exactamente opuesto.

Esto no es un castigo ni el precio por los buenos momentos.

Forma parte del movimiento compensatorio de la energía, que es inexorable.

Entonces cuando vives un momento de euforia tienes garantizado lo contrario en más o menos breve tiempo.

Lo curioso es que por esa arrogancia del control, intentamos no ver lo que no nos apetece.

Intentamos postergarlo, negarlo, nos alejamos para intentar no participar.

Nos alejamos e intentamos no ver lo que nos nos apetece…

Lo transformamos en nuestra mente en algo diferente de lo que es.

A los seres humanos nos encanta creer que controlamos la realidad.

Y cuando nos vienen a decir que “nosotros creamos la realidad”, nos encanta creer que tenemos algún tipo de poder oculto, trascendental, diferenciador, espectacular

Pero “nosotros creamos la realidad” no va de eso.

Mira…

Creamos nuestra realidad con nuestros actos (visibles o invisibles).

También cuentan como actos nuestros pensamientos más inconfesables… porque todo aquello en lo que participamos tiene consecuencias.

Y allí es a donde queremos llegar con la propuesta de este primer artículo del Blog del Liceo.

Voy a ponerte un ejemplo.
Imagina frente a ti a tu padre con muchos años.

Quizás tu padre tiene ya muchos años o quizás tengas que moverte hacia adelante en el tiempo.

 

Da igual.

En cualquier caso los padres suelen ser mayores.

Ahora imagina o evoca que en ciertas circunstancias le reprendes por ser más lento de lo que esperas en hacer alguna cosa, o en reaccionar a alguna otra… (tal vez al conducir, o al caminar).

Quizás ya ha ocurrido.

Tu padre lo encaja con paciencia y con cierta melancolía.

Esta es una zona oscura que no quieres ver.

No quieres ver que envejece, que se acerca a la muerte, que su cuerpo y su mente están cansados.

No se lo quieres consentir.

Entonces ahora te voy pedir que evoques a ese padre joven, creativo, fuerte, lúcido, atractivo que un día tuviste… ¿lo recuerdas?

¿recuerdas su fuerza y su disponibilidad para la vida?

¿recuerdas su voz y la fuerza en su mirada?

A los seres humanos nos encanta creer que controlamos la realidad.

Aquel padre y este son el mismo, y éste es el momento de aceptar todas sus etapas: las de la fuerza… y las de su creciente vulnerabilidad.

Ahora voy a pedirte que te imagines a ti de mayor.

 Imagina que eres ya mayor y ahora evocas a tu padre, que ya se habrá ido.

Piensa en como se siente cuando su hijo le pide que se apresure  cuando ya no sabe/no puede ir tan rápido.

Escucha como le dices  

– “Mamá… pareces tonta. Muévete que nos dan la uvas!”

 

 Deja que te llegue lo que sientes.

Quédate un momento más allí.

Y a continuación, ahora imagina que recuerdas a tu padre, y a ti haciendo lo mismo con él sin querer ver que ya no puede ir tan rápido.

Quizás te gustaría volver y ser paciente, amorosa, cálida, comprensiva con él… en lugar de negar que ha envejecido

¿Recuerdas su fuerza y su disponibilidad para la vida?

 

En lugar de negar que es su derecho envejecer y estar más cerca de la muerte.

Este es el momento en que puedes darte cuenta de que sí:

Tú creas la realidad.

Y si aceptaste los buenos tiempos… es arrogante no aceptar los tiempos del cambio y de la despedida.

De hecho, aceptarlos hará de ti una persona más justa, más feliz y más plena.

 

Porque lo serás, créeme, cuando recuerdes que aquel día le dijiste con una sonrisa:

 – “No te preocupes, papá. Tómate tu tiempo. Y si tienen que esperar… que esperen”.

 

Espero que sirva.

Que tengas un feliz presente!

 

Pilar Rodríguez-Castillos

 

 PD: ¿Eres, más importante, más trascendente, más inteligente, más interesante que tus padres?  Si alguna vez has sentido esto.. has de saber que esto es un desorden grave que traerá consecuencias para ti. Harías bien en considerar saber más sobre las Constelaciones Familiares y Sistémicas.

Soy Pilar Rodríguez-Castillos y ayudo a mujeres inteligentes, sensibles y perceptivas, a encontrar el verdadero significado de sí mismas y a emprender el camino hacia la Realización Plena y hacia el Pleno Bienestar.

Y lo hago sin empujarles al pensamiento mágico, ni a las creencias sin fundamento, a través de la comprensión de la energía que mueve los hilos de sus vidas.